sábado, 31 de diciembre de 2011

Castillo de naipes

Sopló y sopló
y con su viento huracanado derribó mi castillo.
Entre los naipes había encerrado un demonio alado,
Lo até con cadenas de púas,
un extremo a el y el otro a mi.
Su nombre es odio y el mio miedo.
Ahora que ha salido no lo podré detener.
Encerré a mi demonio en un castillo de cartas
tan frágil y débil como yo.
Lo alimente con lo que me quitaba
quien tiró mi castillo y lo liberó de su prisión.
Ahora que es libre veo lo grande que se hizo
y me devorará sin remedio lo que me quede de corazón.

viernes, 30 de diciembre de 2011

Ruinas

Muy despacio fui recomponiendo las ruinas del cielo

las iba sujetando con tiras de mi piel

Cada piedra que cogía me partía un hueso

y las fui transportando pese al dolor

Hice descansos para tomar sorbos de hiel

y continué el trabajo hasta levantar el ultimo grano de arena.

Me quedé sin aliento y sin lagrimas

perdí la sensibilidad y el amor

Pero el demonio me observaba desde un agujero

y salió de entre el olvido para destruir mi reconstrucción

Se marchó riendo y me dejó bajo los escombros.

El cielo se desmoronó de nuevo

y allí me quedé sola de nuevo con los trozos derruidos

sola en el infierno otra vez.

domingo, 4 de diciembre de 2011

En días como hoy



En días como hoy se me cae el corazón del pecho

gotean sus lamentos sobre charcos de lágrimas

me gustaría coger el próximo tren a otro universo

pero siempre que llego ya se ha ido.


En días como hoy me muero

se me parte la vida en trozos insignificantes y minúsculos

te miro en mis adentros, te busco, te llamo

y nunca me contestas.


En días como hoy el alcohol es el único que calma el silencio

y ni matando todo mi cerebro acabo con esta angustia

quiero perdonarte y dejar de odiarme

pero en días como hoy no puedo.