ahora aunque grites nadie te escucha.
Miéntete cuanto quieras,
cada palabra es una daga ardiendo en tu alma.
Te desangras por dentro,
es una hemorragia que no parará.
Lenta y dolorosamente se drena tu vida.
Gota a gota se escapan los sueños
que no te atreviste a vivir.
Grita ahora,
en el vacío solo existe el silencio.