sábado, 2 de octubre de 2010

La confianza a mi no me ayudó, porque no había

Cuando era una cría siempre fui un cero a la izquierda, mis profesores me miraban como si fuese idiota. Estoy convencida que pensaban que era idiota. Recuerdo que había otra niña en mi clase a la que alababan y a todos se les caía la baba con ella. Hubiesen apostado sus cabezas por ella si hubiese sido preciso, lastima que yo solo era una cría y no aposté porque hoy tendría sus cabezas decorando mi habitación. Qué fue de ella? pues sinceramente, ni lo se ni me importa, solo diré una cosa, ella es un cero a la izquierda.
Cuando era adolescente nadie dió tampoco un duro por mi, la psicóloga de mi colegio decidió que era idiota y que no valía para mucho más que sumar 2+2 y que probablemente lo haría mal, la directora no pensaba muy distinto, desde luego ellas no habrían apostado sus cabezas por mi, más bien en mi contra, lastima, porque también estarían colgadas en mi habitación haciendoles compañía a las otras. No conformes con pensar que era una inepta le lavaron el cerebro a mi madre para que ella también pensase como ellas. Lo consiguieron y mi madre se creyó que su hija era deficiente mental.
Como veis, nadie confió en mi, casi llegué a creermelo yo misma. Es difícil hablar cuando el resto gritan más alto que tu. Nadie se molesto en preguntarme que quería, simplemente dieron por hecho que no podría hacerlo porque era mediocre y mi capacidad mental era deficiente. Hoy soy ingeniera informática. Lo conseguí en cinco años, exactamente los que duró mi carrera. Ahora nadie piensa que soy una inepta o deficiente mental y toda esa gente que escupió demasiado alto ahora se debe de estar atragantando con su propia saliva.
Por cierto, mi coeficiente intelectual es de 125.

2 comentarios:

  1. Bonita entrada, mientras que la gente que quieres sepa que vales millones,el resto sobra!

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  2. estoy totalmente de acuerdo contigo ^^

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